Sólo pasó. Un día estábamos bien, al otro ya no. Simplemente desapareció, ya no vive aquí, ni allá.
No puedo olvidar todo lo que vivimos, sería un crimen.
Me dolió que se fuera. Sin decir nada. Sin dejar un mensaje, pero ya no hay nada que hacer. Un día tendrá que volver, no será hoy, ni mañana, sólo una día cualquiera, la mente es impredecible.
El hecho de que no vive en este mundo, ni el otro, ni en ninguno, duele. No saber más noticias de él me molesta, porque fue mi culpa.
Nunca debí dejar de pensar...
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